Uveítis

Las uveítis son enfermedades inflamatorias del ojo que afectan la “UVEA” (capa vascular del ojo) que está formada por el iris, el cuerpo ciliar y las coroides.

Al inflamarse la “UVEA”, pueden afectarse otras estructuras cercanas, como son la córnea (queratitis), la esclera (escleritis), el nervio óptico (neuritis), los vasos (vasculitis) y la retina (retinitis) y el vítreo (vitreitis).
Estas enfermedades inflamatorias son graves ya que pueden llevar a la ceguera del paciente si no son tratados a tiempo y en forma adecuada. Por lo tanto, solamente un “oftalmólogo especializado en uveítis” es quien debería hacer el tratamiento y el seguimiento del paciente.

Causas

Muchas de estas inflamaciones se producen sin una causa específica y se llaman “uveítis idiopáticas”.

Pero también pueden ser producidas por:
• Infecciones (bacterias, virus, parásitos y hongos).
• Traumatismos oculares.
• Cirugías oculares.
• Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoidea, etc.)
• Procesos malignos (leucemias, linfomas, etc.).
• Otras.

Por lo tanto debe realizarse un examen ocular completo y complementar el diagnóstico con estudios de laboratorio cuando sea necesario.

A quienes afectan

Las uveítis pueden producirse en personas de cualquier edad. Sin embargo, las más frecuentes son las “uveítis anteriores” que suelen afectar a pacientes de entre 20 y 40 años de edad.

En segundo lugar tenemos las uveítis posteriores y la causa más frecuente es la “toxoplasmosis” que afecta desde recién nacidos hasta adultos mayores.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de la enfermedad. En las uveítis infecciosas se usan antibióticos, antivirales, antiparasitarios o antimicóticos. También usamos antinflamatorios (corticoides) en gotas o pastillas. En aquellos casos más severos agregamos inmunosupresores para controlar la inflamación.
En algunas situaciones los pacientes requieren cirugía ocular para controlar su enfermedad y salvar su visión.

En conclusión, la mayoría de las uveítis son enfermedades que se pueden tratar y controlar y curar en algunos casos con el tratamiento adecuado, luego de detectar la causa que la produce. Por lo tanto lo ideal es tratarse y controlarse con un “especialista en uveítis”.